Todos nos enfrentamos en algún momento a la delicada tarea de realizar una web de empresa, personal, comercio electrónico, aplicación, etc. Cada uno somos distintos a la hora de elegir el estilo, pero al final todos tenemos algo en común, queremos que dure en el tiempo y nos dé beneficios, esta claro, pero también que sea única, especial y que no se parezca las demás pero… ¡cuidado! el exceso de creatividad puede afectar negativamente y provocar que aumente la tasa de abandono. 

En lo que llamamos “usabilidad” tenemos mucha tela que cortar pero vamos a intentar resumir los puntos más importantes por si alguien tiene que dar un paseo por su web y valorar si cumple o no con una plataforma pensada cien por cien en el usuario.

Los estándares favorecen la facilidad de acción. A muchos nos cuesta entender esto, incluso hemos visto casos en los que se ha referido al botón de “menú” con un cuchillo y un tenedor, así, para ser originales (¡eerrorrr!) las plantillas de WordPress y otras plataformas favorecieron la estandarización y afortunadamente, limitaron la creatividad de más de un creativo pizpireta.

Arquitectura de información, porque aunque tengamos muchas cosas que contar, no puede ser todo tan importante, por eso es necesario repartir los pesos visuales tanto en texto como en imágenes, basándonos en la antigua estructura de “Título – Subtítulo – Entradilla – Contenido… ” Lo más importante irá más destacado, lo menos importante en un discreto segundo plano, aunque nos cueste.

Experiencia de usuario. Podríamos definir este punto brevemente como: el tiempo que tarda un usuario en realizar una determinada acción por primera vez, y cuanto tardaría en volver a realizarla de nuevo tras un tiempo sin entrar. Antes de que cualquier plataforma vea la luz es vital hacer un buen testing con distintos tipos de usuario ya que ni todos los usuarios ven igual un color, ni interpretan una forma, ni mucho menos pueden ver algunos tamaños de letra.

Vivimos rodeados de mucha información, saturados y siempre con prisa, algunos al borde del infarto, no tenemos tiempo ni de investigar ni de dar segundas oportunidades, cuando el usuario duda se marcha y no vuelve más, cada pequeño detalle puede traducirse en cientos o miles de abandonos al cabo de un año, lo que supone perdida de leads, clientes o ventas… por eso debemos vigilar la usablidad igual o incluso más que otros aspectos como el SEO o la publicidad online.